1. Estimula el metabolismo y favorece el consumo
de oxígeno necesario para una asimilación eficiente de nutrientes y la quema
del exceso de grasa.
2. Promueve la eliminación de toxinas.
3. Mejora la capacidad cardíaca, pulmonar y la
circulación, reduciendo el riesgo coronario, reforzando el sistema inmunológico
e incrementando la energía.
4. Mejora la figura, el estado de la piel y la
energía.
5. Evita la retención de líquidos.
6. Mejora el retorno venoso, evitando várices y
"arañitas", sobre todo cuando se comienza a invertir.
7. Alivia el estrés, la fatiga, la angustia y la
depresión, al estimular la producción de endorfinas.
8. Ayuda a regular el sueño, porque favorece la
producción de serotonina, sustancia que propicia la relajación.
9. El movimiento utilizando la gravedad (a
diferencia de otras disciplinas como la natación o pilates) previene la
descalcificación; por lo cual es un importante factor de prevención de la
osteoporosis.
10. Se trabaja toda la musculatura del cuerpo de
forma global.
